martes, 7 de septiembre de 2010

Led Zeppelin

Led Zeppelin es acertadamente reconocida como la banda con más influencia en el mundo del rock. Su catálogo sigue vendiéndose sin parar (periódicamente el grupo sigue recibiendo discos de diamante) y siguen inspirando a todas las generaciones de músicos.

El principio de esta excepcional banda se remonta a finales de 1968, cuando, luego de la disolución de The Yardbirds, James Patrick Page (de ahora en más, Jimmy) decide crear un nuevo grupo. El primer músico reclutado por Jimmy fue el multinstrumentalista y músico de estudio John Paul Jones, cuya función principal en la banda fue la de bajista, aunque luego llegó a tocar el piano, órgano, mandolina, entre otros instrumentos.

Solo faltaban un vocalista y un baterista, y la banda estaría armada. Para Page y Jones, las personas perfectas para esos puestos eran Terry Reid y B. J. Wilson, voz y batería respectivamente, pero ambos declinaron la oferta para quedarse con sus respectivas bandas. Sin embargo, Reid les tiró un dato: un deconocido vocalista de Birmingham llamado Robert Plant.
Luego de ver la banda de Plant, Page y Jones le propusieron ser parte de la banda, a lo cual Plant accedió inmediatamente. Para el puesto de baterista, Plant recomendó a John Bonham, un viejo amigo suyo.

Al ver a Bonham en vivo, Jimmy Page y Peter Grant, mánager de la banda, estaban convencidos de que era el indicado. Bonham aceptó su propuesta y la banda estaba armada.

Luego de terminar una gira pendiente con el nombre de The New Yardbirds, cambiaron su nombre a Led Zeppelin, siguiendo una broma de Keith Moon, baterista de The Who, quien dijo que la banda fracasaría como un zepelin de plomo (Lead Zeppelin).

Armado con un prestigioso y nunca visto contrato con Atlantic Records, que no permitía a la compañía discográfica ninguna injerencia en el material musical, ni sobre carátulas, ni promoción, ni conciertos, el grupo se embarcó en un tour por EE.UU. de teloneros de Vanilla Fudge, antes de su explosivo debut con «Led Zeppelin» (1969), que incluía canciones excepcionales como «Good Times, Bad Times», «Communication Breakdown», «Dazed And Confused», «How Many More Times» y «You Shook Me».

Led Zeppelin era una combinación de talentos incomparables, que además contaban con la meticulosa producción de Page, y la expresiva voz de Plant, una combinación que sería aún mayor en «Led Zeppelin II».

El grupo ya contaba como uno de los grandes, con multitudinarios conciertos abarrotados a través de todo EEUU, cuando la publicación de «Led Zeppelin II» (1969) los propulsó aún más hacia arriba.
«Whola Lotta Love» era ya un clásico, y canciones como «Thank You» o «What Is And What Should Never Be» enseñaban la versatilidad del grupo y allanaban el camino para «Led Zeppelin III» (1970), grabado en una decrepita granja en Snowdonia (Gales) llamada Bron-Yr-Aur, inmortalizada así en dos canciones del cuarteto.
«That's The Way» y «Tangerine» representan ese espíritu pastoral y acústico del momento, mientras «Immigrant Song» y «Gallows Pole» se encargan de recordarnos la fuerza indomable del grupo.

En ese momento, estaban en la cima del mundo de la música, como uno de los grupos más atrayentes del panorama.
En los conciertos la sexualidad y sensualidad de Plant, y el carácter ambiguo y oscuro de Page, combinaban perfectamente y los hacía dueños del escenario.
La fuerza siempre creciente del grupo se dejó ver en su cuarto álbum, publicado en 1971, sin título oficial, aunque generalmente conocido como «Led Zeppelin IV», «Four Symbols», «ZoSo», «Runes Album», etc., en referencia a que los músicos incluyeron símbolos misteriosos que representaban a cada uno de ellos.
Este álbum incluye la famosísima «Stairway To Heaven», conocida simplemente como la canción definitiva del rock. El gran eco de «Stairway To Heaven» hizo que las demás canciones se relegasen a un segundo plano, lo cual no es nada justo, porque ese álbum contiene otras grandes canciones como «When The Levee Breaks» donde Bonham demuestra todo su poder, «Going To California», una agridulce balada acústica, «Black Dog», «Rock And Roll» o «The Battle Of Evermore» también representan la grandeza, imaginación y poder del grupo. Este disco vendió sólo en EE.UU. 16 millones copias.

Después vendría en 1973 «Houses of the Holy», otro de los considerados como mejores álbumes de la banda, con influencias muy variadas, fue acompañado por un tour en EE.UU. que volvió a batir records de taquilla, y que les permitió lanzar su propio sello discográfico «Swan Song» y grabar una película sobre un concierto y algunas paranoias propias de los componentes, que no saldría hasta 1976 con el título «The Song Remains The Same».
En 1975 bajo su sello, sale «Physical Graffiti», un doble álbum, donde el cuarteto se suelta completamente y toca todos los gustos musicales de sus componentes. Desde su ya clásico rock, con «Custard Pie» o «Sick Again», pasando por la hipnótica y mística «Kashmir», siguiendo por las irrefrenables «Trampled Under Foot» y «Houses of the Holy» y terminando con extensas piezas de blues progresivo como «In My Time Of Dying».
El álbum se estreno mientras estaban de gira en EE.UU., que además fue un éxito total, pero la gira mundial fue aplazada indefinidamente en agosto de 1975 por causa de un gravísimo accidente automovilístico de Plant en Grecia.
Durante la convalecencia de Plant, que pasó en silla de ruedas, se grabó un nuevo álbum, pero por problemas con la portada y el diseño, se aplazó su publicación. Los pedidos antes de la publicación que llegaron de EE.UU. le aseguraron varios discos de platino. «Presence» saldría a la luz finalmente en 1976, con la grandiosa «Achilles Last Stand» abriendo el álbum y con el blues triste de «Tea For One» cerrando.

En 1977 el grupo estaba embarcado de nuevo en un titánico tour por EE.UU., cuando llegaron malas noticias de Inglaterra, el hijo de Plant, Karac de tan sólo 6 años, había muerto de una súbita infección vírica.
Todo el resto de la gira fue cancelado, y la sombra de la separación apareció sobre el grupo. Permanecieron inactivos durante más de un año, y solo a finales de 1978 se decidieron a ir a Estocolmo, al Polar, estudio de grabación perteneciente a ABBA, que los había invitado.
Allí grabaron «In Through the Out Door», su último trabajo en estudio, y donde se reveló la gran influencia de John Paul Jones. Los dos conciertos en Inglaterra en el «Knebworth Festival», demostraron que aún eran los amos, y el público responde entusiasmado.
Hacen una gira por Europa, con un balance muy positivo, y entonces empiezan a planear el tour por EE.UU.


Pero el 25 de septiembre de 1980, John Bonham es encontrado muerto, y el 4 de diciembre de ese mismo año, Swan Song anuncia la disolución del grupo y la publicación más adelante de un disco con material inédito del grupo, que sería «Coda», publicado en 1982.

Jones es ahora un reconocido productor, y ha sacado un par de excelentes álbumes en solitario, más para su diversión que pensando en éxitos comerciales. 

Por otro lado Plant se embarcó en una exitosa carrera en solitario, siempre aclimatándose a los nuevos tiempos musicales, y haciendo muy diversos —y efímeros— grupos, aunque últimamente ha vuelto con fuerza al mejor rock. 

Por su parte Page ha hecho prácticamente de todo desde Led Zeppelin, incluyendo una banda sonora para «Death Wish II», un buen álbum en solitario llamado «Outrider», una muy desafortunada versión de «Kashmir» con un rapero, varios grupos que no llegaron a mucho, un escarceo en 1984 con Plant en la banda Honeydrippers y finalmente en 1994 Plant accede a reunirse con Page para hacer un «Unplugged», que irónicamente llaman «Unledded», inexplicablemente John Paul Jones es apartado del proyecto.
El álbum es bastante bueno y al final ofrece una excelente versión de «Kashmir». Page y Plant deciden seguir juntos y graban un álbum con canciones nuevas en 1998, un indudable acierto comercial. Plant sin embargo no acaba de acostumbrarse y decide formar otra banda, y así Page se unió a los Black Crowes para una gira con temas de Led Zeppelin, que se saldó con un álbum en directo bastante bueno en el 2000.

El 10 de diciembre de 2007, Led Zeppelin dio un concierto en el O2 Arena de Londres, conmemorando el aniversario de la discográfica Atlantic Records. Este concierto fue denominado el Concierto del Siglo y rompió el record por la entrada más cara de la historia, llegando a la cifra de 170.000 dólares.

martes, 31 de agosto de 2010

Guns N' Roses

Sin ninguna duda, los Guns N' Roses estuvieron en el lugar exacto, en el momento exacto y con la propuesta exacta.

Su imagen agresiva e insolente atrapó, tal vez más que su música en su primer momento, a la juventud norteamericana de fines de los '80s, harta ya de escuchar música de máquinas, ese Heavy-Pop cada vez más maquillado e inconsistente, la música funcional descartable que asola desde las FMs o el tener como referente a vejetes que los doblan en edad.

Esto no quiere decir que su imagen (callejera y estudiosamente descuidada) sea prefabricada aunque si bien explotada (no nos olvidemos que detrás de la banda está uno de los tipos más hábiles del negocio: David Geffen).


Los "Guns", como los llaman sus fans, le devolvieron al cada vez más pasteurizado y anodino rock de los '80s la cuota de salvajismo, peligro y excitación que forma parte de su esencia, transformándose en un idóneo y a la vez atractivo referente para los más jovenes.

Si bien lo suyo no es 100% original, los Guns N' Roses han sabido readaptar un sinnúmero de ilustres influencias hasta dar con un hard-rock duro, callejero y bien contemporáneo, que muestra sus matices propios y shockea a quienes aún no habían nacido cuando los New York Dolls se pintaban los labios y hace sonreír satisfechos a los que estaban terminando el secundario cuando se estrenaba The Song Remains The Same.

Si Muddy Waters hizo su síntesis de Robert Johnson, los Rolling Stones la de Muddy y Aerosmith la de los Stones (agregando lo propio y creando algo distinto), es infantil descalificar la música de los GunsSteve  como mera copia del grupo liderado por Steve Tyler. Además sus influencias recogen tanto de grupos como el citado Aerosmith de mitad de los '70s y el Led Zeppelin de los primeros discos, como de bandas como MC5, New York Dolls, Ramones, Hanoi Rocks y Sex Pistols.

En un primer momento la banda fue puesta en unab olsa junto a grupos como Poison, Ratt, Faster Pussycat y Motley Crue; los tatuajes, la facha, el sexismo y los flirteos con las drogas parecían hermanarlos, pero los Gn'R no pertenecen al mismo club.

Tampoco puede considerárselos como una banda de Heavy Metal; es más, su performance en vivo tiene más puntos de contacto con la desprolijidad del punk, la insolencia del rap más obsceno y la fuerza de grupos como Metallica.



Con ellos no hay medias tintas: o se los ama o se los odia.

Si bien su éxito fue meteórico, también es cierto que fueron muy resistidos en sus comienzos, cuando las principales estaciones de radio y la cadena de televisión por cable MTV se negaban a pasar su material o varias disquerías no se atrevían a vender la primer tirada de Appetite for Destruction por considerar obsceno y ofensivo el dibujo de la portada.

Fue la presión realizada por los fans (y la compra, por supuesto) lo que hizo que el simple Sweet Child O' Mine llegara al número uno de los charts, camino que luego seguiría Appetite.

Luego, la versatilidad e incandescente calidad de sus trabajos Use Your Illusion I y II, demostró que lo suyo no fue una casualidad.

Y eso es Guns N' Roses, quizás la banda más grande de los 90, y a la que muchos han querido imitar pero ninguno ha podido.